¿ COMO SE CONVIRTIO PARAGUAY EN UNA GRAN UTOPÍA ?

Lo que quizá no sabían es que no me ayudaban a mí si no se estaban ayudando a ustedes mismos.
sembrando semillas cuyos frutos recién ahora comienzan a mostrarse. Como bien dice el dicho: por sus frutos lo conoceréis.

¿Por qué decidí mejorar este país y no algún otro?

Mientras recorría el continente en bicicleta, algo me llamaba poderosamente la atención: no encontraba paraguayos viajando. No los conocí en Europa, ni cuando recorrí Asia o África. Los pocos que encontré en Argentina trabajaban en el servicio doméstico, en la construcción, cocinas o en panaderías. Nadie hablaba de Paraguay. Y cuando alguien lo hacía, casi nunca era para decir algo bueno, sobre todo Argentinos y Brasileños.
Ese silencio —más elocuente que cualquier palabra— despertó en mí una profunda curiosidad.

Ya había recorrido casi cinco mil kilómetros en bicicleta. Mi cuerpo y mente no daban más. Necesitaba detenerme en algún lugar, al menos por unos meses, para recuperarme sin saber que donde descansaría sería el lugar al que le daría un rumbo de vida distinta.

El tiempo pasó y llegué a Paraguay entrando por la ciudad de Pilar en una barcaza con mi bicicleta, con las semanas terminé trabajando en un principio en el centro de Asunción para poder sustentarme como en todos los demás países y así poder continuar me detuve un tiempo a trabajar en una troqueladora, sobre la calle 14 de mayo, a unas cuadras de la casa donde nació la independencia. El destino me llevó a vivir sobre esa calle que había cambiado la historia, para que, años después, yo intentara proyectarla hacia un futuro que nadie había imaginado.

La primer razón para quedarme fue:

No podía soportar la manera en que los países vecinos menospreciaban a Paraguay por considerarlo subdesarrollado, económica y mentalmente pero no fue hasta que conocí su historia que comprendí su presente y Para alguien que estaba redescubriendo América con la intención de unir un continente, no era aceptable permitir que se humillara a un país mientras yo estuviera cerca.
Me indignaba escuchar decir que todo lo pirata venía de aquí, que era peligroso, feo, sin nada que ofrecer. Mitos. Siempre mitos. Repetidos por quienes nunca habían viajado. Ya estaba acostumbrado a oírlos, pero decidí mirar con mis propios ojos.

La segunda razón fue, una apuesta:
Una última conversación con un amigo en Francia, poco antes de iniciar el viaje. Yo hablaba de mejorar el continente y él insistió:
—No es vendiendo equipos tecnológicos como se cambia, cabe recalcar que tenía mi propio negocio en México donde vendía equipos tecnológicos de seguridad, pero Esa frase se quedó conmigo. Aunque no sabía ni dónde ni cuándo haría ese cambio. Solo sabía por dentro que lo haría. así que Regresé a México, vendí todo, quemé los barcos y salté a lo desconocido, sin imaginar que aquella odisea se convertiría en el viaje más grande de mi vida.
Paraguay necesitaba una energía nueva, una visión que nadie le había mostrado, una mirada única.

¿ Que estrategias use ?

Todo comenzó en 2015, antes de crear la Utopía.
Primero creé La Fábrica, sobre la calle de 14 de mayo aquel lugar dejo de ser una simple troqueladora para convertirse en el primer hostal-camping en pleno centro de Asunción algo que nadie había creado ni pensado antes, Transformé un jardín un espacio olvidado en un paraíso. Los viajeros llegaban de boca en boca buscando aquel lugar del que los viajeros hablaban llegaban de Brasil, Argentina, Bolivia, Chile y el resto de Latinoamérica preguntando si era ahi la Fabrica.
el hostal Duró un año y medio el tiempo que yo necesitaba para reponerme de aquel extenuante viaje que duro tres años consecutivos. Durante ese tiempo se albergó a cientos de viajeros, pero no turistas comunes de esos que pisan un país sellan su pasaporte y lo presumen como si coleccionaran estampas creyendo conocer del lugar y avanzan al siguiente, No, estos eran viajeros del submundo, aquellos que recorren países durante semanas o meses, conociendo la cultura en profundidad y al salir de La Fábrica salían con una visión completamente distinta del Paraguay y de America Latina.

Cuando abrí el hostal, solo existían tres más en el centro. Un año después, ya había más de cuarenta intentando hacer lo mismo. Esos viajeros fueron la primera camada que llevó la voz al exterior, la semilla que con el tiempo se multiplicó. En aquel entonces ni siquiera existía una oficina de turismo en el centro o en alguna parte; yo mismo debía mostrarles la ciudad entera grupo por grupo persona por persona les explicaba lo bueno y lo malo, desde una visión amplia y una perspectiva como nunca habían conocido.

Al año y medio vendí el hostal, pensando en irme ya que mi intención era regresar a casa, no era quedarme aquí Pero el destino no me dejó. Durante el tiempo que estuve comprendí el verdadero problema del país: la deficiente distribución eléctrica y lo mal planeada que se encontraba por lo cual generaba demasiados cortes de luz, especialmente en el interior donde la gente ni un agua fría con hielo podía tomar porque la ANDE ni si quiera llegaba. Así que me dije a mi mismo, Si me voy a quedar en este país más años voy a convertirlo en un lugar digno para ser habitado fue ahi cuando en una tormenta con el agua hasta las rodillas cerca del cerro Lambaré tome la decisión de crear mi propia Utopía.

Pero no sería fácil fue un trabajo arduo ya que nadie vería lo que yo veía, primero tenía que generar conciencia, así que el primer paso fue: ir directo al corazón del poder. Hice volantes sobre energía solar y sus beneficios, explicando qué era la Utopía y su importancia educando a todos los diputados y futuros presidentes, entré al Palacio de Justicia. Toqué puerta por puerta. Ahí me entere que cada disputado tiene sus propios secretarios. cada puerta abierta era una reacción extraña al escuchar mi acento y recibir un volante no sin antes decirles:

-Aquí esta la información de la energía que le dará vida a este país. les entregaba el volante y me despedía, todos recibieron la información.

Meses después se colocaron los primeros alumbrados solares camino al aeropuerto, Ahí supe que el primer mensaje había hecho efecto y aunque el camino aun era muy largo La semilla ya había sido plantada y las raíces comenzaran a crecer en silencio.

En ese momento tenía dos opciones: crecer como empresa y guardar la información para mí sin compartir los secretos retardando a la competencia aunque en el fondo sabía que no venía a hacerme rico eso lo podía hacer cualquiera y mi visión no era para cualquiera, así que decidí compartir todo mi conocimiento en todas las áreas. aunque eso significara que muchos negocios comenzaran a copiar la misma idea provocando una competencia de precios ayudando al consumidor final, aunque sabía que nadie podría copiar la esencia misma de la idea original.

Después me enfoqué en los jóvenes, porque ellos serían el impulso del desarrollo en los años siguientes. Calculé que en diez años los resultados ya se verían y así fue, Di charlas en escuelas, colegios, institutos, universidades y cursos en línea. Hice talleres, encuentros y hasta conciertos solares para despertar a tiempo a la gente antes de que sucediera un colapso energético en el país y cada persona que llamaba a la oficina se le daba toda la explicación, miles de personas fueron informadas.

Después vinieron los adultos. Para ellos creé la revista digital Geotech, con el objetivo de educar a todo el país sobre las nuevas tecnologías solares que el mundo ya estaba adoptando haciendo que Miles leyeran, compartían, aprendieran . Y no solo en Paraguay: también redireccione los escritos con Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay y Chile. No me sorprendería que hoy sean ellos quienes mas están viniendo a Paraguay.

Ahora solo falta el último gran paso. Hacer que el excedente de la energía solar instalada sea reconocido y pagado y Cuando eso ocurra, la Utopía cumplió su meta y habrá completado su ciclo.

Y entonces entenderán que no fue suerte ni casualidad. Fue estrategia con una visión y decisión Sin precedentes a largo plazo donde cada movimiento fue calculado meticulosamente para transformar a un país que estaba olvidado para llevarlo a lo mas alto.

Ahora ya saben cuándo y como fue que comenzó el movimiento mas grande que cambio la historia de este país, como fue que miles de extranjeros comenzaron a venir, como es que ahora los vecinos miran a Paraguay como algo distinto y como la energía solar se impuso ante un Goliat y mostro que una idea tan noble con tanta vida y fuerza fue capaz de mover a todo un país. Ahora es gracias a esos nuevos extranjeros que vienen que grandes construcciones nacerán por tanto cientos de nuevos trabajos de mano de obra sin considerar todos los cientos de personas que fueron motivadas a crear sus propios emprendimientos en un país que solo el campo lideraba, ahora hay cientos de personas que se dedican a vender luces solares o que tienen algún negocio similar pero todos, TODOS fueron inspirados por la idea original.

UTOPIA no vino a generar empleos directamente vino a despertar a 7,887,817 habitantes
Así que con esto le damos la bienvenida al 2026 dando inicio a la nueva era solar de la mano de la Utopía de América del sur, PARAGUAY.

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